viernes, 7 de octubre de 2011

MEMORIAS I

Por si alguna vez el sueño se escapa de tu almohada y vagas entre incógnitas veredas de la vida, por si alguna vez se apodera de tu mente la ansiedad del pensamiento, necesidad de extraviarte en esa vorágine de la oscura soledad que te consume…por si alguna vez ese reloj interminable marcó instantes de agonías, de esperas, de dudas y temores…sólo por eso mi cuerpo obedeció a mi razón y encaminé mis pasos a la silla que había permanecido vacía tanto tiempo para escribir, quizás vacilantes líneas que formaban parte del nacimiento de una historia…de un cuento…de una novela tal vez si, tal vez no, será del ángulo que el lector la observe y le parezca a su juicio lo mejor o lo peor que haya leído…sólo será al fin de cuentas con el paso del tiempo amarillo papel de los recuerdos.
Había recorrido ese camino tantas veces, había olido el paisaje a verde a fresco, a veredas tan amadas que solo podría traerme los lugares de la grandiosa serranía que orgullosamente identifica a mi tierra sinaloense, con ese color tan característico de mi gente, de mi pueblo, de mi memoria atolondrada por tantas cursilerías y pensamientos invadidos de versos de poeta novata que se esconde detrás de un escritorio, pintando garabatos al papel e imaginando fantasías en la luna.
Sin embargo, esta vez era diferente, tenía que ser diferente ese presentimiento que siempre se ha inmiscuido en mi mente se hacía presente al momento de la despedida, tanto costaba pronunciar un adiós, un hasta pronto, un "nos veremos" ¿Cuando?

Te mirabas bello, grande, cautivante hombre a mis deseos…te mirabas fuerte, seguro de ti mismo aun con esa tristeza en tu mirada, con esa impotencia reflejada al darme la espalda como si temieras traicionar a tu conciencia, como si temieras que me diera cuenta de que tu seguridad y fortaleza se viniera al descubierto al verme frente a frente.
Así te observaba, en su momento silenciaste mis palabras, rehuiste mi mirada que afanosamente busqué para hacerte sentir con ella que estaba tu lado, que me marchaba por un tiempo pero que en ese lugar contigo se quedaba mi corazón.

Nunca entenderías que para calmar la sed del peregrino hay que dar de beber gota a gota de aquel manantial de la vida, que para poder aprisionar en tus manos la luz del sol sin quemarte, hay que conocer el misterio que guardan sus rayos…Por si alguna vez algún beso no encuentra destino…por si alguna vez quedó aquella almohada seca, estéril de amores.

Ojalá que el tiempo te traiga consigo vestigios de un pensamiento en honor a mi nombre, ojalá que en alguna noche de aquellas que juntos vivimos, una estrella te guíe por un camino que siempre buscaste…Por si alguna vez mi boca a tu boca encontró aquél beso buscando un destino…


Alma Cervantes
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2 comentarios:

Ángel-Isidro dijo...

Muchas gracias Alma Cervantes por tu
incorporación a mi blog, para mi es
un placer tenerte como seguidora
a la vez que yo también te sigo,
desde ahora nos veremos con mas frecuencia. Mi enhorabuena por tu
blog, y quedas invitada a pasarte por el mío.
Besos...
Ángel-Isidro.

http://elblogdeunpoeta.blogspot.com

Alma Cervantes dijo...

Muchas gracias a ti por tu presencia que Dios te bendiga